Crianza y Apoyo
Disfrute las Pequeñas Cosas
Algo que noté desde el principio fue que reconocíamos los pequeños logros de nuestro hijo más que nuestros amigos que tienen hijos con audición normal.
Las cosas que nos llenaban de alegría eran cosas que ellos daban por sentadas. Nunca dimos por sentado cuando nuestra hija aprendió una nueva palabra. Nunca dimos por sentado cuando se acercó al mostrador de McDonald's y ordenó su propia Happy Meal.
Las cosas que a menudo se dan por sentadas con los niños oyentes son cosas en las que tuvimos que trabajar muy arduamente con nuestro hijo para lograrlas.
Mientras que amigos y familiares a veces sentían lástima por lo que nuestra hija no podía hacer, nosotros sabíamos que era algo que simplemente aún no podía hacer. Sabíamos que con tiempo y esfuerzo lo lograría. Y cuando lo hizo, celebramos lo que para los padres de un niño oyente sería algo cotidiano.
Cuando dejé de compararla con otros niños, empecé a disfrutar los pequeños logros del día a día.
En muchos sentidos, nos han dado un regalo. Hemos aprendido a no dar las cosas por sentadas, y hemos aprendido a prestar atención incluso a las pequeñas cosas que muchos padres pasan por alto. Podemos celebrar logros que ellos ni siquiera notan.
Creo que luché más con el tema del "éxito" cuando mi hija era muy pequeña. Cuando tienes un hijo que tiene que esforzarse más para lograr las mismas cosas que otros niños de su edad, aprecias mucho más las pequeñas cosas.
Estoy muy orgullosa de quien es mi hija hoy. Sé con certeza que he disfrutado y celebrado incluso los pequeños logros a lo largo del camino mucho más porque conozco el esfuerzo que tomó llegar a donde está hoy.
Una vez, nuestra hija olvidó traer a casa su lista de San Valentín del preescolar. ¡Procedió a escribir el nombre de todos en su clase de preescolar sin ayuda! Ese pequeño logro nos hizo saber que iba a ser una buena lectora. Terminó siendo una estudiante de honor y ahora tiene éxito en una universidad selectiva. ¡Los pequeños logros se convierten en grandes!
Grandes Éxitos Comienzan con los Pequeños.
Cuando descubre por primera vez que su hijo es sordo o tiene pérdida auditiva, también descubre que usted tiene mucho que aprender. Es fácil enfocarse en todo lo que aún falta por hacer y olvidar celebrar los logros diarios que ocurren en la vida de sus hijos y en la de ustedes mismos.
- Llegar al día en que su pequeño finalmente deja de jalarse el audífono de la oreja
- Ver a su hijo de un año voltear hacia su voz después de que se activa su implante coclear
- Escuchar esa primera palabra, o ver esa primera seña de bebé de su pequeño
Es común sentir que nunca está haciendo lo suficiente para ayudar a su hijo, y es bueno recordar lo lejos que ha llegado cuando está pasando por un período difícil.
Es muy normal querer comparar a sus hijos con otros niños de la misma edad,...
Es muy normal querer comparar a sus hijos con otros niños de la misma edad, independientemente de si tienen o no pérdida auditiva.
La mayoría de los padres que han participado en un grupo de mamás, papás y bebés se han encontrado prestando atención a cuáles bebés ya sonríen, cuáles están empezando a caminar o cuáles están comenzando a decir sus primeras palabras. Incluso cuando sus hijos son muy pequeños, se tiende a equiparar el éxito con ser "típico", o ser quien va adelante de otros niños en cuanto a los hitos del desarrollo.
Para un niño que es sordo o tiene pérdida auditiva,
El éxito no se mide por qué tan rápido su hijo sonríe, camina, habla, escucha o usa lenguaje de señas. Lo que importa es el resultado final, no qué tan rápido llega a él.